Reseña: La voz de Archer – Mia Sheridan

Bree necesita huir de su vida durante un tiempo y nada mejor que un pueblecito perdido junto un lago para encontrar un poco de paz en sus pensamientos.
Archer lleva toda su vida huyendo sin huir. Ha vivido aislado de los demás desde los 7 años, encerrado en su silencio.
Como si del destino se tratará, ambos tropiezan el primer día que Bree llega al pueblo y llevada por la curiosidad será Bree quien busque la voz de Archer.

Necesitaba desconectar de otras lecturas que se me están haciendo cuesta arriba y esta novela de Mia Sheridan se presentaba como el perfecto recurso para hacer un paréntesis durante uno o dos días. Siempre que siento que entro en barrena lectora, recurro al género que sé que me va a atrapar y enganchar de nuevo a las páginas de un libro. La voz de Archer ha cumplido más o menos su función pero sin sobresalientes. La historia de Bree y Archer ha sido entretenida, con algunas frases románticas magistralmente escritas, pero poco más. Mi problema fundamental con este libro es que me ha costado creérmelo y en consecuencia todo me resultaba metido con calzador. El pasado de los personajes me parece algo superficial y quizás he echado en falta más de pasión y dramatismo. Ese je ne sais quoi que te hace vivir los personajes y sufrir y reír con ellos. He leído historias con protagonistas similares que me han aportado mucho más.

No me gustaría se quedaran sólo con lo negativo porque el libro en sí no está mal. Quizás yo tenía el listón muy alto o escogí mal el momento pero ahora mismo tengo la sensación de que es una novela plana que de aquí a unos meses habré olvidado. Me ha enganchado la historia, me han gustado incluso los secundarios pero para mí no ha pasado de entretenido.

Citas a medianoche #69

JOANA: Puede suceder así de rápido
VALENTIN: ¿El qué? ¿Perder el control?
JOANA: Que tu mujer te deje.
VALENTIN: Te recuerdo que viceversa sería igual de rápido…
JOANA: No. Cuando una mujer se cansa, se cansa de verdad.
VALENTIN: Y cuando un hombre se cansa, también se cansa de verdad.
JOANA: Qué va. Los hombres se cansan a las pocas semanas, y a partir de ahí están cansados todo el tiempo. Así se ahorran dejar sus mujeres explícitamente.

Daniel Glattauer. Terapia amorosa.

Feliz Navidad

Me paso rápidamente por aquí para desearos unas felices fiestas y que el 2017 os traiga cosas mejores. La verdad es que …

Una boda de cuento

Hoy he venido a hablar de mi libro o más bien de la historia que he estado escribiendo junto a mi recién …

Citas a medianoche #68

Los libros son diferentes para cada persona que los lee, pero a la vez son iguales para todo el mundo y a ellos no les importa quién eres, o dónde vives, o quién es tu familia. Nadie… nadie te mira por encima del hombro cuando estás leyendo.

Clara Cortés. Al final de la calle 118.

Resaca de feria…

Dice mi madre, y probablemente el 90% de las madres del mundo cuando el domingo estás reventado de una juerga, que “sarna …

Citas a Medianoche #67

El alfabeto sólo tiene veintisiete letras. Podría pensarse que no se puede hacer mucho con sólo veintisiete letras. Podría pensarse que no son muchos los sentimientos que esas veintisiete letras pueden inspirar cuando se combinan y se mezclan entre sí para formar palabras.

Colleen Hoover. Tal vez mañana.

Cosas que he leído

Es increíble la cantidad de tiempo que hacía que no entraba en mi propio blog. El trabajo me roba la mitad del …

Citas a Medianoche #66

‘So where do I belong? Because it wasn’t easy making friends at my last school. It’s a dumb metaphor, but I’m sick of being the weirdo book channel show only serial killers watch.’
‘No, Princeton, you’re HBO all the way. Most people think it’s depressing and pretentious, but the fans are real fans. They pay extra ten bucks a month for the original programming. Also the sex.’

Trouble is a friend of mine
Stephanie Tromly

Fotogramas de papel #27: Black Books

Black Books se emitió entre 2000 y 2004 por un canal privado de Reino Unido. Los capítulos, de apenas media hora, giran en torno a la vida de Bernard, Manny y Fran. Bernard es el antipático propietario de una librería que no sólo recreará alguna que otra situación típica de librero sino que, además, ya desde el primer capítulo nos recordará las desgracias de ser autónomo. Manny, por otro lado, es un contable que se acabará convirtiendo en ayudante de Bernard. Y por último, Fran es dueña de una tienda de objetos esotéricos (o vete a saber qué), a la que conoceremos gracias a su amistad con Bernard.