Reseña: Mi isla – Elisabet Benavent

Mi isla

mi islaMagdalena vive en una isla, alejada de todo lo que un día se torció. Alejandro necesitará una isla para reencontrarse a sí mismo. Y en ese espacio tan único se encontrarán dos vidas diferentes, que chocan y se encuentra, y que tendrán que encontrar los puntos en común si quieren compartir lo que sienten.

Hacía años que no leía a Elisabet Benavent. Su serie Valeria me gustó pero acabé un poco cansada de algunos detalles de su narración y no me volví a atrever con otros de los que, por otro lado, me han hablado muy bien. Sin embargo, Mi isla me llamó la atención desde su primera página. Se trataba de una historia independiente que prometía ser más madura pero con ese punto divertido tan característico de la autora. No me equivoqué en esa primera impresión. La historia de Magdalena y Alejandro comienza siendo chispeante para evolucionar hacia algo más dramático. El estilo de la autora denota más cuidado en la elección de palabras y una historia más compleja.

El libro me ha encantado. Me ha hecho reír y me ha hecho llorar. La magia de un libro es que te provoque emociones y este lo ha conseguido conmigo. Imaginadme sentada en un avión, leyendo y aguantando estoicamente los lagrimones. Ya sólo con eso, Benavent se ha ganado mi respeto. Ahora bien, sigue habiendo cosas en las que esta autora y yo no terminamos de encajar. A ella le encanta hablar de lo que yo denomino “cosas de chicas” y me mata. Me matan los “zapatos Miu Miu” o el “blazer” o los “estiletos”. Me matan porque no me interesan en absoluto y porque no entiendo de la misa la mitad y probablemente lo he escrito todo mal. Además, sus protagonistas son un poco (solo un poco) inmaduras. Me cuesta horrores verme reflejadas en ellas.

En definitiva, si buscas una historia romántica, contemporánea, que va un poco más allá de los revolcones (que los hay y con gusto) y que habla de una forma más real del amor de hoy en día, te recomiendo comprar un pasaje a Mi isla.

Citas a medianoche #68

Los libros son diferentes para cada persona que los lee, pero a la vez son iguales para todo el mundo y a ellos no les importa quién eres, o dónde vives, o quién es tu familia. Nadie… nadie te mira por encima del hombro cuando estás leyendo.

Clara Cortés. Al final de la calle 118.

Feria del libro Madrid

Resaca de feria…

Dice mi madre, y probablemente el 90% de las madres del mundo cuando el domingo estás reventado de una juerga, que “sarna …

Citas a Medianoche #67

El alfabeto sólo tiene veintisiete letras. Podría pensarse que no se puede hacer mucho con sólo veintisiete letras. Podría pensarse que no son muchos los sentimientos que esas veintisiete letras pueden inspirar cuando se combinan y se mezclan entre sí para formar palabras.

Colleen Hoover. Tal vez mañana.