Orgullo y Prejuicio vs Emma de Jane Austen

Orgullo y PrejuicioHace tiempo decidí que tenía que leerme los libros de Jane Austen dadas las numerosas referencias que me voy encontrando en otras novelas. Conocía su obra por algunas películas y es en base a eso a lo que voy a centrar mi opinión.

El primer libro que leí de Austen fue Orgullo y Prejuicio y ahora me doy cuenta de que fue una mala elección por mi parte. Me dejé llevar por la opinión de muchos de que tal vez era el mejor. Cuando vi la película de Keira Knightley me encantó, no tanto como Sentido y Sensibilidad, pero me gustó. Tiene todo lo que se espera de este tipo de películas románticas (para quien gusten como a mi). Sin embargo el libro fue una enorme decepción. El estilo de escritura era tan enrevesado que me obligaba a leer párrafos varias veces. No tengo duda de que es culpa de mi poca familiaridad con los clásicos. Sin embargo, lo que me parece casi inconcebible es que haya tan poco diálogo y que muchas de las cosas que se dicen sencillamente se resumen. Continuamente me paraba a pensar en el esfuerzo del guionista por encajar todo aquello.

No daré más opinión sobre cómo escribe Austen porque claramente no soy quien. Sin embargo si me voy a permitir la licencia de hablar del contenido. Resulta curioso que donde quiera que lea, el Señor Darcy aparece como el hombre que toda mujer desearía y que Orgullo y Prejuicio es poco más que la obra culmen del romanticismo. ¡¿Estamos locas?! No dejo de preguntarme qué hay en la obra que dé pie a pensar eso. El romance entre la Srta. Bennet y el Sr. Darcy me resultó tan poco profundo, y tan poco romántico que si no fuera por el típico chica-con-carácter-vs-chico-testarudo-que-se-odian-porque-se-aman, difícilmente me habría creído la historia. Ni siquiera encontré grandes acotaciones románticas aparte de aquello de:

“He estado meditando en el gran placer que pueden proporcionar unos ojos hermosos en el rostro de una mujer bonita”

Quizás para mi en este momento, la crítica más acertada con respecto a Orgullo y Prejuicio sea la de Charlotte Brontë (a quien espero leer próximamente).

“Un perfecto daguerrotipo de una faceta común; un jardín cerrado y cuidadosamente cultivado, de bordes limpios y flores delicadas; pero ni una vívida y brillante fisionomía, ni campo abierto, aire fresco, colina azul o arrollo estrecho”

Pille cada cual la indirecta como la vea. A mi entender no es una opinión desencaminada pero tal vez debió darle mayores oportunidades a la obra de Austen, leer alguno de sus otros libros desde un punto de vista menos serio como hice más tarde con Emma.

EmmaEmma fue un experimento opuesto al anterior, aquí fue primero el libro y después la película. El resultado fue inesperado para mi pero habitual en cuanto a adaptaciones se refiere. Esta obra tiene un carácter más ligero, con mayor diálogo y un amplio abanico de personajes mucho más entretenidos. La historia está más elaborada y no es hasta bien avanzado el libro que uno no descubre los entresijos de cada personaje ¿se casará Emma? ¿Con quién? ¿Qué esconde Jane Fairfax? ¿Con quién acabará la Srta. Smith? La trama en general está más hilvanada y se nota el grado de experiencia adquirido por Austen.

La película, sin embargo, es otro cantar. Como es habitual cortan partes esenciales e incluso tienen la osadía de cambiar elementos de la historia. Uno se acostumbra a este tipo de cosas pero es que el resultado es tan lamentable que no hay por donde cogerlo. Es un sin sentido de ir y venir de personajes de los que escasamente se muestra hasta donde llegan sus relaciones. En consecuencia, no se ve por ningún lado el misterio que implica con quién acaba cada cual. Pero ahí no queda la cosa, ¿qué le han hecho a Jane Fairfax? ¿Es una joven hermosa y lista o un putón de taberna? Y el Sr. Knightley ¿se ha ablandado con la edad?

La película únicamente se salva de la quema, no sin achicharrarse las pestañas, porque los actores han sabido captar y darle vida a los diálogos de manera magistral (o lo que queda de ellos), y hasta el Sr. Woodhouse, que en el libro es un pesado agotador, tiene su gracia. Esto es lo único que en ocasiones merece la pena de las adaptaciones, escuchar los diálogos con esos matices y entonaciones que normalmente la voz de nuestra cabeza no logra dar.

Como conclusión, y para satisfacer a l@s defensores de la obra, no dudo en darle otra oportunidad a Orgullo y Prejuicio más adelante.

Comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on TumblrEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *