Siempre que voy al centro comercial echo un ojo al cajón de saldos esperando encontrar algún libro que merezca ser rescatado, algún tesoro perdido. Hasta ahora nunca había encontrado nada más allá de guías de Londres de cuando se inauguró el London Eye, manuales de autoayuda, fascículos de cocina (porque con tamaña delgadez no pueden llamarse libros) o el maravilloso arte taurino. No voy a cuestionar ahora quien compra este tipo de libros porque sobre gustos no hay nada escrito. La cuestión es que el otro día, en un acto de locura anticrisis, decidí rescatar a Julie y Romeo de una estantería. Uno a veces no puede evitar dejarse engañar por la portada, las opiniones de la solapa y la sinopsis de la contraportada.
Después de siete años de espera, por fin Zafón publicó la segunda obra de la tetralogía El Cementerio de los Libros Olvidados. Los capítulos iniciales del Juego del Ángel prometen. Prometen volver a una antigua Barcelona sumida en una niebla misteriosa y gótica, capaz de poner los pelos de la nuca de punta cuando lees en el silencio de la noche. Ese pequeño escalofrío que sin llegar a ser miedo notas en los detalles que ilustran la obra; un portafotos vacío, una melodía lejana, una puerta entreabierta o una niebla matutina.
- ¡Damon!
Conflicto comieza justo donde lo dejó su antecesor con Elena gritando al aire en mitad del cementerio. ¿Qué ha sido de Stefan? Ahora tenemos un personaje más en juego y las cosas se complican. Elena está cambiando, lo notas a medida que avanza la lectura, la opinión de la gente ya no le importa tanto y su personalidad va madurando a medida que pasas las páginas. Aunque sigue siendo una cría se muestra más fuerte ante toda la adversidad que se le viene encima.
Este fin de semana he hecho un nuevo descubrimiento llamado bookAffinity. Probablemente alguno conocerá Filmaffinity dedicada a la crítica de películas. Es una base de datos realmente extensa de películas, no tan exagerada como Imdb pero muy bien elaborada. La descubrí cuando creaba una base de datos para mis películas, nunca me he registrado pero los que lo hacen pueden puntuar las películas y hacer sus propias valoraciones. Ha crecido mucho desde 2002 cuando se creó y la verdad es que tienen un futuro prometedor.
Que los vampiros están de moda no es ningún secreto, tras el éxito de la saga Crepúsculo las editoriales se han lanzado a la caza del joven lector que va en busca de más. Títulos publicados fuera de nuestro país hace ya algunos años llegan ahora como novedad plagando las estanterías de las librerías. Si aún no los has visto son fáciles de distinguir todos llevan portada negra y letras rojas acompañado de alguna imagen poco clara; la saga Crepúsculo, Medianoche, Marcada, Crónicas Vampíricas y un largo etcétera dirigido al público juvenil mayoritariamente femenino. Personalmente no me quejo ya era hora de que las editoriales se dieran cuenta del filón que supone escribir libros para jovencitas (y no tan jovencitas como yo), reconozco que me he visto envuelta en esta oleada de consumo de sangre y romance de la que de momento no tengo intención de escapar.
Sinopsis: Un día Bruno llega a casa y la criada está empaquetando sus cosas en cajas, incluso las pertenencias que eran suyas y de nadie más, porque se trasladan a otra casa que solo tiene tres plantas (no cinco como la de Berlín, incluyendo el sótano y la buhardilla). A su padre lo han ascendido porque el Furias tiene grandes proyectos para él y ahora vivirán en un sitio horrible llamado Auchviz donde hay mucha gente vestida con un pijama a rayas al otro lado una alambrada.
El niño con el pijama de rayas comienza de manera deliciosa metiéndonos en la mente de un niño de 9 años que a más de uno parecerá excesivamente inocente para su edad (tal vez porque Bruno nació el 15 de abril de 1934) para pronto convertirse en repetitiva, simple y hasta fría. No voy a negar que el trabajo es bueno y la idea original, disfruté de la perspectiva del niño y su modo de entender las cosas. Pero John Boyne ha educado un niño demasiado serio, al que le falta estar más despierto, hacer alguna travesura y encogernos el corazón. La novela se me queda algo corta, tengo la impresión de que le falta algo por en medio y sin lugar a dudas le falta mucho en el final. ¿Dos páginas para un capítulo final? Me parece que todavía podía haber profundizado solo una página más para apretarnos el corazón.








