Reseña: Dioses menores – Terry Pratchett

A'TuinA petición popular… vale, no ha sido exactamente así, de modo que lo explicaré desde el principio. El otro día en un wordcrossing (acuño el término), el señor Homo Libris se arriesgó a afirmar que servidora era fan de Pratchett. Casi puedo ver la cara de cierta  amiga ante esta afirmación xD. Prometí dar una debida respuesta a mi “creo que ni te acercas”, así que heme aquí, un sábado por la tarde rescatando un viejo escrito.

Allá por finales de 2006 cuando poseía un blog más personal, escribí una reseña del libro Dioses Menores, uno más de la inacabable saga de Mundodisco. Días más tarde, mi querida Stohelit (nótese lo supermegafan de Pratchett en su nick), me proponía ampliar la reseña para publicarla en la revista digital El Puercospín. El texto vio la luz en el boletín nº 71 de 2007 y milagrosamente a fecha de hoy sigo viva 😛

Para no marear más, les dejo con el artículo pidiéndoles ante todo disculpas. Yo era joven, ella me dijo que era mayor de edad, y si lo de escribir es algo que aún no domino, imaginen por aquel entonces.

Dioses Menores ~ Terry Pratchett

Aún a riesgo de que mañana haya una multitud en la puerta de mi casa dispuesta a apalearme, confieso que no me gusta Terry Pratchett como escritor. Es probable, por tanto, que algunos no me crean cuando les diga que hasta la fecha he leído un total de doce libros basados en Mundodisco. Todo tiene su explicación, aunque tan ilógica como una obra de este autor. Soy, y aquí viene el segundo apaleamiento, ferviente defensora de El Señor de los Anillos. Y por estar metida en esta guisa, una no puede evitar oír hablar del Gran A’Tuin y sus cuatro elefantes.

El primer libro que me recomendaron de la saga fue ¡Guardias! ¿Guardias?. Yo esperaba algo divertido y tronchante, algo que con solo nombrarlo a mis conocidos les daba la risa. Pero pronto me di cuenta de que no entendía nada, así que, en un intento por estar a la altura, opté por comprarme los cuatro libros anteriores a este. Con el primer libro empecé a entender Mundodisco,  pero de ahí en adelante ha sido como la búsqueda del punto G, o en mi caso el jejeje. Y es que claramente el humor inglés no debe ser lo mío porque aún hoy sigo buscando lo que algunos definen como desternillante.

Pero a lo que vamos. Dioses Menores pasó por fin de mi mesilla de noche a la estantería hace ya algunas semanas. Curiosamente ha sido un texto fluido y, de todos los que he leído hasta ahora, el que más me ha gustado de toda la serie. (Sin olvidar, eso sí, los fragmentos en los que aparece la Muerte, y digo fragmentos porque las obras dedicadas supuestamente a la Muerte tampoco son para tirar cohetes).

¿De qué va el libro? Esto probablemente ya lo sabrán mucho de los aquí lectores, pero como me han dicho que tengo que escribir mil palabras, yo lo meto de relleno. Según cuenta Pratchett, en Mundodisco, igual que en Mundo Tierra, para que un dios exista debe tener al menos UN creyente. En este caso Brutha, un chico ateo (al menos desde mi punto de vista), resulta ser el último creyente del dios Om. Ahí es nada. Este chico al que creen tonto (que para mi no lo es), tendrá que ayudar a su antipático dios a recuperar el poder que le dan sus creyentes. Lo dicho, ahí es nada.

¿Por qué me ha gustado? Supongo que porque quizás ha sido el único libro que he entendido. Generalmente Pratchett se mofa del género fantástico de la manera más fácil y absurda. ¿Que un camello sabe hacer la raíz cuadrada de pi? ¿Que los magos visten como payasos? ¿Que el bibliotecario es un mono (…perdón orangután)? Eso lo puede escribir cualquier guionista de comedia. Pero Dioses Menores es al fin una risa inteligente y a la vez simple. Desde el principio se ven venir sus ironías sobre la religión y especialmente sobre la fe. Trata a todas las religiones por igual y desde todos los puntos de vista. Cuenta la historia del cristianismo-islamismo a su modo, riéndose pero no burlándose y eso es totalmente admirable en una sociedad en la que una caricatura de Alá puede llevarnos a una nueva guerra santa. O una mala crítica sobre Pratchett puede llevarnos a un conflicto efebiano. Es inteligente y por eso me gusta. No porque yo sea inteligente y busque algo a mi altura, porque la verdad que tengo la inteligencia de un troll, sino más bien porque Pratchett por fin deja de lado a Douglas Adams y madura humorísticamente.

¿Lo mejor? Sin lugar a dudas, el dios Om. Su ironía, su sátira, cinismo y sobre todo su enorme sarcasmo superan a la Muerte en muchos momentos. Y es que, seamos realistas, la Muerte se ha ablandado como un abuelito. Confieso… me ha hecho reír xD.

¿Lo peor? Lo mal que suele desarrollar Pratchett los momentos más álgidos de la trama. A mi me enseñaron en el cole que toda historia lleva una introducción, un desarrollo y una conclusión. Con Pratchett todo parece una eterna introducción, un escaso desarrollo y una conclusión precipitada e inacabada. Quizás en otros de sus libros lo notes a medias pero en Dioses Menores parece tener a su editor dándole latigazos para que termine, y lo único que logra es dejar la obra sin una apoteosis final.

Dice mi editora que la saga mejora a partir de ahora; tengo fe en ella y espero alcanzar pronto el final de mi búsqueda de lo hilarante.

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