Marcapáginas: Tennyson y su Dama

Andaba esta tarde leyendo a Tennyson cuando entre cabezada y verso me fijé en mi irónico marcapáginas. Me pareció extrañamente casual que andase usando una frase tan apropiada paropiada para La Dama de Shalott. Para muestra un botón, así que les dejo con este punto de lectura publicitario del que me adueñé en una librería (pueden ampliar haciendo click).

P.D. No es que Tennyson me aburra es que a mí me faltan horas de sueño.

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