Reseña: After Dark ~ Haruki Murakami

After Dark (Montaje: Elwen - Foto: Powietrzynski)A nadie se le escapa que la cultura japonesa es sin lugar a dudas peculiar para los ojos de quien mira desde fuera. Es quizás por ello que como autor Haruki Murakami resulta diferente y para muchos atractivo. Abordé la lectura de After Dark como un reto entre mis pendientes y una propuesta por parte  de Bibliolandia durante los últimos dos meses.

Debo decir que ha sido una lectura no solo rápida sino grata pues estaba tan convencida de que no me iba a gustar que lo único que podía pasar es que me sorprendiese. Murakami describe perfectamente el ambiente sin la necesidad de muchos autores de enrevesar la palabra escrita. Es claro, directo y en ocasiones irónico. La historia que cuenta es sencilla, al menos en este caso, un fragmento de la vida de una persona, apenas un par de horas de su existencia, sin grandes enigmas que resolver ¿o tal vez sí?

After Dark comienza con una de las protagonistas sentada a la mesa de una cafetería leyendo. Es de noche, el último tren ya salió y no tiene especial interés en volver a casa. Lo que nos cuenta el autor a partir de entonces es cómo transcurre la noche para Mari Asai. Mientras, en una casa residencial de las afueras, duerme su hermana Eri. Esta otra mitad del libro es totalmente onírica (no os confundáis como yo) y cargada de simbolismos.

La parte real del libro me ha gustado mucho, cómo se van encontrando los personajes y cruzando sus vidas para poco a poco desvelarnos algo de sí mismos. Son todos personajes variopintos donde la fuerza del texto la dan sus diálogos. Sin embargo, los sueños de Eri me han parecido confusos. A mí, que tengo cierta tendencia a buscar lógica incluso a la magia en los libros de fantasía, los textos abstractos de sueños simbólicos no me gustan. No es una cuestión de que esté mal escrito o tenga alguna carencia, todo lo contrario, es una mera cuestión de gusto personal. Terminar un libro y pegarme una semana rebanándome la cabeza intentando descifrar qué me quería decir el autor es algo por lo que no paso.

Es un libro que recomendaría, por lo diferente, por el estilo del autor, por lo cuidado del texto, por muchos motivos y ninguno en particular. Pero mediría muy bien a la persona para quien lo escogería. Es algo que hago habitualmente pero con Murakami prestaría especial cuidado.

– Aquella chica con la que fuiste al Alphaville, ¿no sería, por casualidad, mi hermana?
Sorprendido Takahashi levanta la cabeza y mira a Mari. Como si contemplara unas ondas concéntricas extendiéndose por la superficie de un pequeño estanque.
– ¿Por qué piensas eso? – dice Takahashi.
– Por nada. He tenido una corazonada. ¿Me equivoco?
– No, no era Eri Asai. Era otra chica.
– ¿De verdad?
– De verdad.
– ¿Puedo hacerte otra pregunta? – dice Mari.
– Por supuesto.
– Supón que hubieses ido al hotel con mi hermana y te hubieras acostado con ella. Como hipótesis.
– Como hipótesis.
– Como hipótesis. Pues bien, supón que entonces yo te preguntara si habías ido al hotel y te habías acostado con ella. Como hipótesis.
– Es una hipótesis.
– En un caso así, ¿serías sincero y me responderías que sí?
Takahashi reflexiona unos instantes.
– No creo – dice él -. Probablemente te diría que no.

P.D. La foto es un montaje hecho con una fotografía de Piotr Powietrzynski quien también ilustra la portada del libro.

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