Presentación: Santiago García-Clairac

Pues aquí estoy de nuevo y con algo de retraso contándoles la presentación, si es que se puede llamar así, que tuvo lugar el pasado jueves en la librería Agapea. El autor invitado gracias a su recorrido por los diferentes colegios de la capital fue Santiago García-Clairac a quien muchos conocerán por la trilogía El Ejército Negro y otros por sus numerosos libros infantiles sobre Maxi, En un lugar de Atocha o El amigo de Hércules, por citar algunos ejemplos.

A las 18:57 estaba yo entrando por la puerta sin resuello, cosa no demasiado difícil, y de inmediato atisbo la espalda de Nami quien apenas había llegado un minuto antes. Bien, ya que Moe de hoy-no-quiero-ir-obligado no me hacía compañía, al menos la que se convertirá en mi reportera gráfica honorífica estaba allí para conformar un público de… ¡TRES!

La espera se alarga y temo que vista la poca asistencia decidan cancelarlo pero, finalmente, el Sr. García-Clairac toma asiento tras la mesa y ese pequeño gesto empieza a denotar el carácter de la velada. Lo primero que hace el autor es preguntarnos si somos de prensa pues a la tercera invitada ya parece conocerla. Ya le gustaría a usted, y a mí, señor pero no, servidora va por amor al arte y porque le venda usted ese tocho-libro que le acompaña. ¿Han leído el libro? Pues va a ser que no. Hasta ahora la experiencia me demuestra que no es necesario haber pasado ningún examen al respecto para una presentación y pienso cual Umbral que usted, autor, ha venido a hablar de su libro.

Tras esas breves preguntas Clairac comienza a relatarnos cómo recibe e-mails de jóvenes contándole erratas y posibles incongruencias en la historia. Salta de aquí para allá expresando su malestar por lo difícil que es escribir una trilogía y además lidiar con aquellos que leen solo buscando los fallos. A todo esto mi pensamiento se pierde de vez en cuando, ¿será que entendió mal nuestra (la de Nami y mía) respuesta? ¿por qué no nos habla primero de qué va el libro? Pero nada, el hombre sigue y sigue con cierto tono estirado de quien se sabe bueno en lo que hace y ha ganado el Premio Cervantes Chico por ello.

Cuando se le pregunta si el siguiente paso será escribir para adultos, Clairac niega con rotundidad pues al haber trabajado en marketing no parece suponerle ningún reto vender un libro a nuestras (la mía que soy una abuela) mentes poco imaginativas. Conoce el producto y sabe lo que quieren, para él no existe secretos al respecto y la experiencia en su otra profesión (la de publicista) le avalan. Tampoco desea repetir en las trilogías así que deduzco que su próxima novela, Milmort, será una historia cerrada.

Una curiosidad que me llamó la atención es que es el encargado de ilustrar las portadas de sus libros en la línea El Barco de Vapor. No es el caso de El Ejército Negro pero sí procura que durante las firmas haya al menos un niño que se lleve en la dedicatoria una caricatura.

A estas alturas de la crónica y viendo que hoy me he levantado con cierta mordacidad en los dedos, sobra decir que de las presentaciones en las que he estado ésta es con la que menos he disfrutado. El autor no me ha vendido el producto y yo me he venido a casa con tres libros sin su apellido firmando el texto.

P.D. Pueden leer la crónica de Nami, algo más amable, AQUÍ.

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