Rubor

Era un rubor en aquel mar blanco, una mancha tan atractiva como un pecado. El silencio parecía observarla tan solo interrumpido por el crujir de mis pasos. La tierra bajo mis pies aspiraba el aire en una exclamación que subía del extremo de mis dedos hasta la punta de los cabellos para salir calurosamente como un fantasma vaporoso por mis labios morados. El invierno era un rey hermoso y austero que alardeaba de su único adorno allá donde fuera, un manto blanco que en pocas semanas tendría que recoger para dar paso a su amante primavera y allí oculto residía el primer beso. Con la mirada fija en aquella mancha me fui aproximando. Las ramas de los árboles bloqueaban en ocasiones mi paso dejando caer fríos puños sobre mis hombros. Pero allí estaba, rosada sobre una mejilla pálida, una hermosa flor en la nieve.

El texto fue elegido por Alas de Papel como uno de los ganadores del Concurso Temblor ^_^

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