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Citas a Medianoche, Page 2

Citas a Medianoche #39

– Mi querido Sondeluz -dijo, mientras un criado se acercaba con un puñado de uvas-. ¿No vas a saludarme siquiera?
Allá vamos, pensó él.
– Mi querida Encendedora -dijo, haciendo a un lado la copa y cruzando los dedos-. ¿Por qué hacer algo grosero?
– ¿Grosero? -repitió ella divertida.
– Pues sí. Obviamente si haces un decidido esfuerzo por llamar la atención… los detalles son magníficos, por cierto. ¿Eso que llevas en los muslos es maquillaje?
Ella sonrió y mordió una uva.
– Es un tipo de pintura. Los diseños son obra de algunos de los artistas de más talento de mi culto.
– Mis felicitaciones. De todas formas, preguntas por qué no te saludo. Bueno, supongamos que hubiera actuado como sugieres. Después de eso, ¿habrías querido que te alabara?
– Naturalmente
– ¿Me habrías hecho mencionar lo hermosa que estás con esa túnica?
– No me quejaría.
– ¿Subrayar cómo brillan tus deslumbrantes ojos como ascuas ardientes con los fuegos artificiales?
– Estaría bien
– ¿Declarar cómo tus labios son tan perfectamente rojos que podrían quitarle el aliento a cualquier hombre y, sin embargo, forzarlo a crear la poesía más brillante cuando recordara ese momento?
– Me sentiría halagada, en efecto.
– ¿Y pretendes conseguir de mí esas reacciones?
– ASí es.
– Pues entonces, maldición, mujer, si estoy aturdido, deslumbrado y sin aliento, ¿cómo demonios voy a saludarte? Teóricamente, tendría que estar anonadado.
Ella se echó a reír.
– Bueno, al menos has encontrado la lengua.
– Sorprendentemente, la tenía en la boca. Siempre se me olvida buscarla ahí.
-¿Pero no es ahí donde tendría que estar?
– Querida, ¿no me conoces lo suficiente para saber que mi lengua, de todas las cosas, rara vez hace lo que se espera que haga?

Brandon Sanderson ( El Aliento de los Dioses)

Citas a Medianoche #38

-Cuando tenía tu edad…
Ya empezamos.
¿Será genético? ¿Hay algo que se activa al llegar a cierta edad, como una especie de pubertad, pero para adultos? A los trece es el pelo en los sobacos y la obsesión por el sexo. A los cuarenta, el pelo en las orejas y una necesidad incontrolable de contarle a los demás que todo era mejor cuando eras pequeño. Sólo que la pubertad se pasa en un par de años. Pero esto de los adultos, cuando les llega, es para toda la vida.

Charles Benoit ()

Citas a Medianoche #37

– Es té
– ¿Eh?
– Las hojas de una planta que se toma hervida en agua. En Gurlkhul lo tienen por un artículo de lujo – luego vertió la infusión en una taza – ¿Le apetece probarlo?
Logen lo husmeó desconfiado.
– Huele a pies.
– Allá usted – Bayaz sacudió la cabeza y se recostó junto al fuego, rodeando con ambas manos la taza humeante -. Pero se pierde uno de los regalos más grandes que la naturaleza ha concedido a los seres humanos – tomó un sobro y chasqueó satisfecho los labios -. Relajante para la mente, vigorizante para el cuerpo. Hay pocos males que no se puedan sobrellevar con una buena taza de té.
Logen metió un trozo de chagga en la cazoleta de su pipa.
– ¿Qué me dice de un hachazo en la cabeza?
– Bueno, ése debe de ser uno de esos pocos – reconoció sonriendo Bayaz.

.

Fallar una vez entraba dentro de lo posible, pero fallar dos veces ya era demasiado. Si había algo que Ferro sabía hacer, era matar. A esas alturas aquel ridículo anciano tenía que estar ya desangrándose en el suelo con dos flechas clavadas en el cuerpo. Pero ahí seguía, quieto, sonriente, como diciendo: «No eres tan lista como te crees, yo soy mucho más listo que tú».
Era exasperante.
– ¿ Maldito viejo de mierda, quién eres?
– Me llaman Yulwei.
– ¡Pues yo te voy a llamar viejo de mierda!

Joe Abercrombie (La voz de las espadas)

Citas a Medianoche #36

– Eso no es asunto tuyo, joder – murmuró ella -. Si no nos vamos, aceptaré la oferta de Dmitri
– ¿Crees que me importaría?
– Seguro que sí.- Hizo frente a su mirada y se obligó a no retroceder -. Una vez que ese vampiro me clave sus colmillos, seré incapaz de caminar, y mucho menos de trabajar.
– Nunca había oído a nadie comparar el miembro masculino con un colmillo – murmuró él -. Tendré que contarle a Dmitri que tienes sus habilidades en muy alta estima.
– Colmillos, miembro… ¿Qué más da? Para los vampiros, todo es sexual.
– Pero no para un ángel. El mío sirve para un propósito muy específico.

Nalini Singh (El Ángel Caído)

Citas a Medianoche #35

Celebra en este día
de flores y te quiero,
diez años de nuestra vida
y todos los que anhelo.
Guarda en estos versos
todo el amor de estos años
que no olviden tus recuerdos
los miles de besos regalados.
Fija en tu memoria
que eres tú a quien yo amo,
y cuando el día incierto llegue
espero estar entre tus brazos.

Iraya Martín (Feliz día ;))

Citas a Medianoche #34

– Cuando nos prepararon para formar parte de la Krypteia en Esparta fuimos torturados, por nuestros propios compañeros. Teníamos que saber lo que era el dolor sostenido. Aquello se me hizo corto comparado con esto. Sé que no es lo mismo, pero esto duele todo el rato, cada vez duele más, y en el fondo sabes que no va a terminar. Es un sentimiento extraño el amor. No lo entiendo bien. Diría que es un sentimiento pensado para los dioses, pero que se nos ha permitido tener a los humanos.
– No. En eso te equivocas. Es el sentimiento más humano de todos. Es como nosotros mismos, capaces de causar la mayor felicidad y el mayor de los dolores a la misma persona. Yo creo que solo los mortales podemos sentir algo así, sabiendo que ese sentimiento puede hacernos felices o desgraciados para siempre – reflexionó Aleida.

Arthur de Jeuffosse ( Rebelión)

Citas a Medianoche #33

-¿Qué pasa, Zarek? ¿Tienes miedo a morir?
El aludido se burló mientras empujaba a Astrid hacia Jess
– Morir es fácil. Lo difícil es vivir.

-¿Adónde vamos? – preguntó.
– Directos a la puta mierda.
– Vale – replicó Astrid con un tono tan sarcástico como el suyo -, espero que tengas un mapa, porque nunca he estado allí.
– Confía en mí, lo conozco como la palma de mi mano. He vivido allí casi toda mi vida.

El daimon se lamió los labios.
– La venganza es un plato que se sirve frío.
Una vez que Astrid hubo abandonado el sótano, Zarek bajó las escaleras a toda prisa y la emprendió a puñetazos con Tánatos.
– Estamos en Alaska, gilipollas. Aquí todo está frío.

Shellilyn Kenyon (Bailando con el Diablo)

Citas a Medianoche #32

– Aquí huele a valor… y a miedo. El valor aderezado con el miedo os mantendrá vivas, agudizará vuestros sentidos y garantizará vuestra supervivencia. El valor, sin miedo os llevará a la acción suicida, y la falta de valor a la cobardía.
Eunice hizo otra pausa para después continuar.
– Aquí huele a soldadesca y a orgullo de guerrera. Cuando dejéis de sentir lo que sentís ahora, habréis dejado de ser amazonas o estaréis muertas. Si abandonáis, os despreciaré, pero si continuáis hasta el final, yo misma pondré dos monedas en la cuenca de vuestros ojos para el barquero cuando hayáis muerto, y él os cruzará hasta el otro lado. Y después me uniré con vosotras en ese último viaje y continuaremos juntas.

Arthur de Jeuffosse ( Lágrimas Oscuras)

Citas a Medianoche #31

Treina minutos después
Fw:
Pienso en aquella Emmi que, con unas yemas tan delicadas que parece que fueran a escurrírsele de los dedos, cada medio minuto se aparta mechones imaginarios de los ojos y se los pasa detrás de la oreja, como se de esa manera quisiera quitarle el velo a su mirada, para ver por fin las cosas con la misma nitidez y claridad con que es capaz de describirlas desde hace tiempo. Y me pregunto una y mil veces si esa mujer será feliz en su vida.

Daniel Glattauer (Cada Siete Olas)

Citas a Medianoche #30

– Eso sí que es de emprendedor. – Will parecía casi impresionado.
El otro joven sonrió. Tessa le lanzó una mirada furiosa.
– No te vanaglories. Cuando Will dice «emprendedor» quiere decir «moralmente deficiente».
– No, quiero decir emprendedor – replicó Will -; cuando quiero decir que algo es moralmente deficiente, digo: «Vaya, eso es algo que yo hubiera hecho».

Cassandra Clare (Ángel Mecánico)
P.D. He hecho un ligero cambio en una palabra para evitar spoilers.

Citas a Medianoche #29

-¿No hay bibliotecas en el Cielo? – preguntó Tanya, bajándose del autobús. […]
– Me temo que no. El conocimiento se adquiere de otra forma.
– Oh – dijo la joven, con un deje que sonó a «pues no sé si me gustará ir al Cielo cuando me muera, después de todo»-. ¿Y en el Infierno?
– Allí sí que hay bibliotecas, muchas, pero sólo tienen libros de Dan Brown y Stephenie Meyer. Es el infierno a fin de cuentas.

Víctor Conde (Heraldos de la Luz)

Citas a Medianoche #28

VALERIA: No aguantas a la gente que se queja. No aguantas a los que intentan meterse en tu vida… No aguantas a la gente de Bline, a veces ni siquiera aguantas a tu pobre abuelo, ¿a quién aguantas tú, Víctor Bicand?
[…]
VÍCTOR: Te aguanto a ti, Valeria. No puedes ni imaginar todo lo que creo que sería capaz de aguantarte. Me voy a dormir. Buenas noches.

Marta Rivera de la Cruz (Sombras)

Citas a Medianoche #27

-Desde aquel día puse todo mi empeño en vigilar y cuidar las obras de mi palacio, que, por desgracia, avanzaban poco y mal, pues en la metrópoli, a diferencia del Nuevo Mundo, el trabajo se consideraba una condenación bíblica, un castigo divino del que había que escapar como de la peste: los peones y los albañiles, en cuanto apretaba un poco el sol, se detenían y se sentaban regaladamente a la sombra, y el maestro, como no fuera que Rodrigo lo sacara de la bodega a empellones, ni aparecía por allí.

Matilde Asensi (Venganza en Sevilla)
P.D. Hay cosas en este país que no cambian desde el S. XVII xDDDD

Citas a Medianoche #26

– Yo, cuando era pequeña, quería ser Dios. El dios de los cristianos, con D mayúscula. Hacia los cinco años, comprendí que mi ambición era irrealizable. Así que rebajé un poco mis pretensiones y decidí convertirme en Cristo. Imaginaba mi muerte sobre la cruz, ante toda la humanidad. A los siete años, tomé conciencia de que aquello no ocurriría. Decidí, más modestamente, convertirme en mártir. Durante años mantuve aquella decisión. Pero tampoco funcionó.
– ¿Y después?
– Ya lo sabe: me hice contable en la empresa Yumimoto. Y creo que no podía caer más bajo.

Amélie Nothomb (Estupor y Temblores)

Citas a Medianoche #25

-He traído unas galletitas de semillas – dijo -. Galletas de semillas, té y un vasito de leche para la señorita Flavia.
¡Galletas de semillas y leche! Yo detestaba las galletas de semillas de la señora Mullet tanto como san Pable apóstol el pecado. Puede que más. Me dieron ganas de trepar a la mesa y, con una salchicha clavada en el tenedor a modo de cetro, gritar con mi mejor voz de Laurence Olivier: «¿No habrá nadie capaz de librarnos de esta turbulenta repostera?».

Alan Bradley (Flavia de los Extraños Talentos)
P.D. Como dato diré que Flavia tiene once años xDDDD

Citas a Medianoche #24

– Estoy orgulloso de todos mis hijos – dijo con una voz ronca -. Y de tí, más que de ningún otro. Es extraño, hijo, pero cuando un hombre coge a un recién nacido en brazos y lo reclama como suyo, se convierte en hijo de su corazón. La sangre no importa. Tampoco el color de sus ojos. Cuando diste tus primeros pasos, lo hiciste en dirección a mis manos. Esto es lo importante.

Catherine Anderson (Luna Comanche)

Citas a Medianoche #23

Mientras se dejaba seducir por aquel chucho desgarbado, recordó una frase que tenía de adolescente en un póster de su habitación: «A veces el desconocido perro de la felicidad me lame la mano y yo no sé dónde he puesto la correa».

Francesc Miralles & Care Santos
(El mejor lugar del mundo es aquí mismo)

Citas a Medianoche #22

Fw:
Querida Emmi Rothner:
Aunque casi no nos conozcamos de nada, le agradezco su cordial y sumamente original correo colectivo. Sepa que adoro los correos colectivos dirigidos a una masa de la que no formo parte.
Atte., Leo Leike

Re:
Perdone que le moleste por escrito, señor Atte. Leike. Se me deslizó usted por error en mi cartera de clientes, cuando hace unos meses quería anular mi suscripción y por descuido escribí a su dirección de correo electrónico. La borraré ahora mismo.
P.D.: Si se le ocurre una expresión más original que «feliz Navidad y un próspero año nuevo» para desearle a alguien «feliz Navidad y un próspero año nuevo», le ruego me la comunique.
Hasta entonces: ¡feliz Navidad y un próspero año nuevo!
E. Rothner

Fw:
Le deseo unas felices fiestas y me alegro por usted, pues tiene por delante uno de los ochenta mejores años de su vida. Si llega a abonarse a los días malos, no dude en escribirme – por error – para que la dé de baja.
Leo Leike.

Daniel Glattauer (Contra el Viento del Norte)

Citas a Medianoche #21

– Porque dicen que el matrimonio es fruto del consentimiento de un hombre y una mujer socialmente independientes, ¿no? Entonces, las personas que, por estar enfermas o por lo que sea, no pueden ser independientes, ¿qué? ¿No pueden casarse?
– Ya vuelves a exagerar – dijo Aki con un suspiro.
-¿Y tú que dirías que quiere decir ser socialmente independiente?
Reflexionó unos instantes.
– Pues trabajar y ganar dinero, supongo.
– ¿Y qué quiere decir ganar dinero?
– No lo sé.
– Pues, mira. Una persona, en la sociedad, desempeña una determinada función de acuerdo con su capacidad. Y el dinero es la recompensa. Ahora, piensa en una persona que tenga la facultad de enamorarse de alguien. ¿Qué habría de malo en que le pagasen si esa persona se enamorara valiéndose de las facultades que tiene?
– No lo sé. ¿No será que algo no vale si no es útil para todo el mundo?
(…)
– Por más que diga, la mayoría de la gente no piensa más que en sí misma – proseguí -. Con que yo coma bien, vale. Con que yo pueda comprarme lo que quiera, vale. Pero enamorarse de alguien significa pensar primero en el otro. Si yo sólo tuviera un poco de comida, querría dártela a ti. Si tuviera muy poco dinero, antes que comprarme algo que me gustara a mí, te lo compraría a ti. Y, sólo con que tú me dijeras que estaba bueno, ya se me quitaría el hambre y, si tú estuvieras contenta, también lo estaría yo. El amor es esto. ¿Crees que hay algo más importante que eso? A mí no se me ocurre ninguna otra cosa. Las personas que encuentran dentro de sí mismas la facultad de enamorarse hacen un descubrimiento más importante que los que han ganado el Premio Nobel.

Kyoichi Katayama (Un grito de amor desde el centro del mundo)

Citas a Medianoche #20

– La magia, incluso la más leve, apela a las partes más profundas de nuestro ser – sentenció finalmente Nerili, soltándole la mano -. Y eso resulta a menudo doloroso. Es el dolor de estar en el mundo, donde una gran parte de lo que es hermoso cae en la muerte y el olvido. Pero si hemos de conocer la alegría, debemos abrazar ese dolor. No puedes tener uno sin el otro.

Alison Croggon (El Enigma)

Citas a Medianoche #19

– Dime cinco razones por las que quieras que volvamos a vernos.
– ¿Quieres oírlas por orden de importancia?
Maldita sea, maldita sea… Aquel hombre le gustaba mucho.
– No. Quiero una cosa rápida; di lo primero que te pase por la cabeza.
– Vale. Me gusta cómo hablas. Me gusta tu aspecto. Quiero conocerte mejor. Quiero acostarme contigo. Y cuando estoy contigo, siento.
– ¿Qué sientes?
– Solo siento.

Nora Roberts (Álbum de Bodas)

Citas a Medianoche #18

En primer curso de la universidad había estudiado ciertos números primos más especiales que el resto, y a los que los matemáticos llaman primos gemelos: son parejas de primos sucesivos, o mejor, casi sucesivos, ya que entre ellos siempre hay un número par que les impide ir realmente unidos, como el 11 y el 13, el 17 y el 19, el 41 y el 43. Si se tiene paciencia y se sigue contando, se descubre que dichas parejas aparecen cada vez con menos frecuencia. Lo que encontramos son números primos aislados, como perdidos en ese espacio silencioso y rítmico hecho de cifras, y uno tiene la angustiosa sensación de que las parejas halladas anteriormente no son sino hechos fortuitos, y que el verdadero destino de los números primos es quedarse solos. Pero cuando, ya cansados de contar, nos disponemos a dejarlo, topamos de pronto con otros dos gemelos estrechamente unidos. Es convencimiento general entre los matemáticos que, por muy atrás que quede la última pareja, siempre acabará apareciendo otra, aunque hasta ese momento nadie pueda predecir dónde.
Mattia pensaba que él y Alice eran eso, dos primos gemelos solos y perdidos, próximos pero nunca juntos.

Paolo Giordano (La Soledad de los Números Primos)

Citas a Medianoche #17

Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más amenudo. El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió por una página en la que leí: «Detesto leer libros nuevos.» Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo.

Helene Hanff (84, Charing Cross Road)

Citas a Medianoche #16

– La vida es una viaje para la gente como vos y como yo, un viaje durante el cual nunca estamos muy seguros de adónde vamos. Durante el camino encontramos un destino nuevo, que parece mejor, y así una vez y otra hasta que uno se olvida completamente del lugar al que se dirigía al principio. Somos como alquimistas: vamos buscando oro, pero mientras pasamos el tiempo sin encontrarlo, hallamos medicinas que nos son útiles, una manera sensata de poner orden en las cosas, y también descubrimos los fuegos artificiales. De hecho, ¡lo único que no encontramos nunca es oro!

Paul Hoffman (La Mano Izquierda de Dios)

Citas a Medianoche #15

– No acabo de entender la historia esta del «asunto pendiente». ¿Será que yo no tengo ninguno? – le preguntó Charlotte a Pam.
– Los asuntos son como los culos, todos tenemos uno – dijo Pam con voz cortante.

Tonya Hurley (Ghostgirl)

Cita a Medianoche #14

Analicé esa última frase. Le había dicho que le quería… Él tomó aire pausadamente y pasó una mano por mi pelo.
– Haces que merezca la pena que mi corazón continúe latiendo – susurró contra mi cuello.
Alcé la vista y lo miré a los ojos.
– Y tú que el mío dejara de hacerlo.

Anissa B. Damom (Éxodo)

Citas a Medianoche #13

Con los ojos cerrados, la abracé con dulzura y le pasé la mano por la espalda para desabrocharle el sujetador. No había ningún corchete.
– Está delante – me dijo.
El mundo, no cabía duda, evolucionaba.

Haruki Murakami
(El Fin del Mundo y un Despiadado País de las Maravillas)

P.D. La cita de hoy es cortesía de Moe porque yo no he leído el libro.

Citas a Medianoche #12

-¿Una carta?- repitió la profesora McGonagall, volviendo a sentarse-. Dumbledore, ¿de verdad cree que puede explicarlo todo en una carta? ¡Esa gente jamás comprenderá a Harry! ¡Será famoso… una leyenda… no me sorprendería que el día de hoy fuera conocido en el futuro como el día de Harry Potter! Escribirán libros sobre Harry… Todos los niños del mundo conocerán su nombre.

J. K. Rowling (Harry Potter y la Piedra Filosofal)
P.D. Desde luego McGonagall parecía  tener mejores dotes de adivinación que Trelawney

Citas a Medianoche #11

Si soy agua, ¿qué sentido tiene decirte que sí, que voy a casarme contigo? Ésa sí sería una mentira. El agua no puede retenerse. Sí, te regaré, te prodigaré con mi riqueza, te refrescaré, saciaré tu sed, pero qué sé yo lo que será del curso de mi río, nunca te bañarás dos veces en la misma novia.

Amelie Nothomb ( Ni de Eva ni de Adán)

Citas a Medianoche #10

El día navideño ha llegado otra vez,
¡y el pobre Oso Polar tiene mucho dolor!
Dicen que se ha tragado varias libras de nueces
sin quitarles la cáscara. Ya os diría
que esas cosas ocurren en el Polo.
Pero hay algo más, entre nosotros:
el Oso se comió una tonelada
de cosas diferentes audazmente mezcladas:
miel con jamón y pavo, melaza y pepinillos
encurtidos con leche. Pasará una semana
antes que el viejo Oso se incorpore de nuevo,
y nunca olvidaré esa hazaña especial:
ciruelas con salchichas y bombones,
todo con mucha crema y en un solo bocado.
Y después de este plato se puso de cabeza.
Es una maravilla que el pobre no esté muerto.
[…]
Nuestro amor en este día de Noel,
y hasta la próxima, ¡que os vaya a todos bien!

J. R. R. Tolkien (Las Cartas de Papá Noel)