Citas a Medianoche #41

Escrito por: Iraya Martin
 
- Las mujeres deberíamos mudarnos a Amazonia o al menos ir allí cuatro veces al año.
- ¿Amazonia?
- Es un mundo imaginario donde solo hay chicas. Voy a menudo cuando me enfado con Carter o con los hombres en general. Hay cinco zapaterías per cápita, no existen las calorías y todos los libros y las películas terminan con un final feliz.
- Me gusta Amazonia. ¿Cuándo vamos?
Mac le pasó un brazo por los hombros.
- Amazonia, amiga mía, siempre está presente en el pensamiento de todas y cada una de nosotras. Cierra los ojos: piensa en Manolo Blahnik y habrás llegado.

Nora Roberts
Para Siempre



Citas a Medianoche #40

Escrito por: Iraya Martin
 
-Lo único que te preocupa es que contraten a un instructor masculino y esté más bueno que tú.
Jace enarcó las cejas.
-¿Más bueno que yo?
-Podría pasar -dijo Clary-. En teoría, ya sabes.
-En teoría, el planeta podría partirse ahora mismo por la mitad, dejándome a mí a un lado y a ti en el otro, separados trágicamente y para siempre, pero eso tampoco me preocupa. Hay cosas -dijo Jace, con su típica sonrisa torcida- que son demasiado improbables como para andar comiéndose el tarro por ellas.

Cassandra Clare
Ciudad de los Ángeles Caídos



Citas a Medianoche #39

Escrito por: Iraya Martin
 
- Mi querido Sondeluz -dijo, mientras un criado se acercaba con un puñado de uvas-. ¿No vas a saludarme siquiera?
Allá vamos, pensó él.
- Mi querida Encendedora -dijo, haciendo a un lado la copa y cruzando los dedos-. ¿Por qué hacer algo grosero?
- ¿Grosero? -repitió ella divertida.
- Pues sí. Obviamente si haces un decidido esfuerzo por llamar la atención… los detalles son magníficos, por cierto. ¿Eso que llevas en los muslos es maquillaje?
Ella sonrió y mordió una uva.
- Es un tipo de pintura. Los diseños son obra de algunos de los artistas de más talento de mi culto.
- Mis felicitaciones. De todas formas, preguntas por qué no te saludo. Bueno, supongamos que hubiera actuado como sugieres. Después de eso, ¿habrías querido que te alabara?
- Naturalmente
- ¿Me habrías hecho mencionar lo hermosa que estás con esa túnica?
- No me quejaría.
- ¿Subrayar cómo brillan tus deslumbrantes ojos como ascuas ardientes con los fuegos artificiales?
- Estaría bien
- ¿Declarar cómo tus labios son tan perfectamente rojos que podrían quitarle el aliento a cualquier hombre y, sin embargo, forzarlo a crear la poesía más brillante cuando recordara ese momento?
- Me sentiría halagada, en efecto.
- ¿Y pretendes conseguir de mí esas reacciones?
- ASí es.
- Pues entonces, maldición, mujer, si estoy aturdido, deslumbrado y sin aliento, ¿cómo demonios voy a saludarte? Teóricamente, tendría que estar anonadado.
Ella se echó a reír.
- Bueno, al menos has encontrado la lengua.
- Sorprendentemente, la tenía en la boca. Siempre se me olvida buscarla ahí.
-¿Pero no es ahí donde tendría que estar?
- Querida, ¿no me conoces lo suficiente para saber que mi lengua, de todas las cosas, rara vez hace lo que se espera que haga?

Brandon Sanderson
El Aliento de los Dioses



Citas a Medianoche #38

Escrito por: Iraya Martin
 
-Cuando tenía tu edad…
Ya empezamos.
¿Será genético? ¿Hay algo que se activa al llegar a cierta edad, como una especie de pubertad, pero para adultos? A los trece es el pelo en los sobacos y la obsesión por el sexo. A los cuarenta, el pelo en las orejas y una necesidad incontrolable de contarle a los demás que todo era mejor cuando eras pequeño. Sólo que la pubertad se pasa en un par de años. Pero esto de los adultos, cuando les llega, es para toda la vida.

Charles Benoit



Citas a Medianoche #37

Escrito por: Iraya Martin
 
- Es té
- ¿Eh?
- Las hojas de una planta que se toma hervida en agua. En Gurlkhul lo tienen por un artículo de lujo – luego vertió la infusión en una taza – ¿Le apetece probarlo?
Logen lo husmeó desconfiado.
- Huele a pies.
- Allá usted – Bayaz sacudió la cabeza y se recostó junto al fuego, rodeando con ambas manos la taza humeante -. Pero se pierde uno de los regalos más grandes que la naturaleza ha concedido a los seres humanos – tomó un sobro y chasqueó satisfecho los labios -. Relajante para la mente, vigorizante para el cuerpo. Hay pocos males que no se puedan sobrellevar con una buena taza de té.
Logen metió un trozo de chagga en la cazoleta de su pipa.
- ¿Qué me dice de un hachazo en la cabeza?
- Bueno, ése debe de ser uno de esos pocos – reconoció sonriendo Bayaz.

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Fallar una vez entraba dentro de lo posible, pero fallar dos veces ya era demasiado. Si había algo que Ferro sabía hacer, era matar. A esas alturas aquel ridículo anciano tenía que estar ya desangrándose en el suelo con dos flechas clavadas en el cuerpo. Pero ahí seguía, quieto, sonriente, como diciendo: «No eres tan lista como te crees, yo soy mucho más listo que tú».
Era exasperante.
- ¿ Maldito viejo de mierda, quién eres?
- Me llaman Yulwei.
- ¡Pues yo te voy a llamar viejo de mierda!

Joe Abercrombie
La voz de las espadas



Citas a Medianoche #36

Escrito por: Iraya Martin
 

Hoy una “cita” algo más subida de tono de lo habitual pero no podía pasar esta semana sin mentar al arcángel :lol:

- Eso no es asunto tuyo, joder – murmuró ella -. Si no nos vamos, aceptaré la oferta de Dmitri
- ¿Crees que me importaría?
- Seguro que sí.- Hizo frente a su mirada y se obligó a no retroceder -. Una vez que ese vampiro me clave sus colmillos, seré incapaz de caminar, y mucho menos de trabajar.
- Nunca había oído a nadie comparar el miembro masculino con un colmillo – murmuró él -. Tendré que contarle a Dmitri que tienes sus habilidades en muy alta estima.
- Colmillos, miembro… ¿Qué más da? Para los vampiros, todo es sexual.
- Pero no para un ángel. El mío sirve para un propósito muy específico.

Nalini Singh
El Ángel Caído