Hace unos días, en uno de los incontables blogs que visito, la autora del post proponía a modo de ejercicio construir el principio de una historia. Todo el que haya escrito aunque solo sea una carta habrá pasado por ese instante en el que te enfrentas a una página en blanco. Apenas había que escribir un párrafo o dos, pero me dejé a mí misma con los dientes tan largos que acabé completando una página.
Como siempre, me gusta compartir estos pequeños desastres con vosotros, os dejó aquí el enlace directo a su lectura. También pueden bajar el PDF y, en exclusiva para Homo Libris, el FB2
P.D. El comienzo sufrió algunas leves modificaciones en el camino





