Escribo estas líneas mientras escucho la increíble banda sonora de Anton Coppola para Drácula. No puedo evitar que se me pongan los pelos de punta, me recuerda que los vampiros han estado ahí desde el inicio de los tiempos, desde su padre Stoker hasta los que muchos llaman hijos bastardos. Seas de unos, de otros, o de los dos, te hayas cansado o sigas sediento, ellos vuelven a la moda cada cierto tiempo con su ropa oscura y su aire de misterio.
No, no podemos olvidarnos de esas más de 60 películas que tienen al veterano vampiro en su título, ni las cientos de miles que se inspiraron en él a lo largo de los años. De humor, de amor, de miedo y misterio, todas y cada una de ellas siempre tuvieron a Bram Stoker presente. Pero quien trajo para mí la versión más inolvidable y atemporal como el propio personaje fue sin duda Francis Ford Coppola. Con su estética, vestuario, música y reparto hacen de éste un título que se desmarca del resto.
Otros que pasaron de las letras a la pantalla fueron los vampiros de Anne Rice. Conocimos a Lestat en Entrevista con el Vampiro para más tarde comprobar que la cirugía también se aplica a los no-muertos en La Reina de los Condenados. Hace cosa de un año saltó la noticia de que Lestat pasaría de nuevo por quirófano para parecerse a Robert Downey Jr. pero la apuesta de Universal Pictures parece haber quedado olvidada y de momento el proyecto no está en la agenda del actor.

Pero no todos los vampiros provocan ríos de sangre (solo un caudal fluido) y algunos siempre serán de lo más entrañables. Es el caso del Pequeño Vampiro de Angela
Sommer-Bodenburg. La versión de carne y hueso de este simpático personaje salió en 2000 y puedo afirmar que es uno de los mayores despropósitos en cuanto a adaptaciones que he visto en el cine. Antes de ella (exactamente 14 años antes) tengo entendido que hubo una serie de 13 capítulos que como soy muy jovenzuela (xDDDD) no llegué a ver. Lástima. En cualquier caso me quedo con los libros a los que guardo un gran cariño por ser los únicos que leía de pequeña y los pocos que, cuando los conseguía, devoraba.
Algo más crecidito está El Aprendiz de Vampiro llamado Darren Shan (como su autor). Su historia la encontrarás dentro de la “trilogía” que en España han llamado El Circo de los Extraños (para que la portada no desentone con la peli) y que en Amazon llaman The Vampire Blood Trilogy. La cinta se estrenó el pasado viernes en todo el país (menos en Tenerife) y aunque Darren es algo mayor que Rüdiger, el texto me sigue pareciendo demasiado juvenil para las abuelitas como yo (¿han visto la facilidad con la que me pongo y me quito años?).
Y seguimos sumando años porque no pueden faltar en estos Fotogramas los vampiros que acaparan la cartelera; los que salen a la luz del día y brillan, los que se enamoran y son vegetarianos, los que han vuelto locas a cientos de adolescentes y han revolucionado el mercado.
No, no es Crónicas Vampíricas de L. J. Smith que tiene una estupenda adaptación en pantalla pequeña (¡gracias a dios que no se parece al libro!) sino de Crepúsculo. Poco les voy a contar yo de la saga de Stephenie Meyer que no sepan ya aparte de que me niego a poner el cartel de caralimón, así que les dejo libertad para preguntar a Google sobre Edward y los cuerpos luminosos (aunque yo preferiría buscar Jacob y las tabletas de chocolate filosofales) xDDDDD
En la pequeña pantalla también se quedó Charlaine Harris, quizás el mejor formato para abarcar los 10 libros que componen la serie de Sookie Stackhouse. True Blood es el nombre que escogió la HBO hace dos temporadas (actualmente creo que van por la tercera) y menudo rendimiento le están sacando. Sangre, sexo y rock&roll acción son algunos de los muchos ingredientes de esta serie.
Y termino como empecé, recordándoles la inmortalidad de estos seres. Nada acaba aquí y volveremos a verlos. ¿Dónde? Por ejemplo en dos apuestas literarias recientemente adquiridas. La primera, Blood Oath, promete mucha acción y una americanada sin igual pues con un vampiro al servicio del presidente de EEUU todo puede pasar. Pero como la industria del cine también sufre la temida crisis quizás no veamos la obra de Christopher Farnsworth en la gran pantalla al igual que podría suceder con Vampire Academy (cruza los dedos, cruza los dedos, cruza los dedos) de Richelle Mead. Hace menos de un mes que saltó la noticia de la venta de derechos pero los fans “nos” hemos vuelto locos de alegría como si fuera a llegar mañana ^_^

No lo olvides, puedan caminar a la luz de el día o no, ellos son eterrrrnos.
¿Quién son los padres del Pequeño Nicolás?












