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La felicidad es una fruta perecedera que comienza a pudrirse en cuanto es arrebatada del árbol.
No se me ocurre mejor manera de comenzar esta reseña que citando una de las muchas frases que resaltaría de este libro. Viviana vuelve a demostrar tras Taradas que esto de doblegar el lenguaje y las frases es lo suyo. Me entra envidia sana, no lo voy a negar. En lo que temo que jamás coincidiremos es en género narrativo. A la autora le gusta crear personajes de algún modo extravagantes con personalidades que nos sacan de contexto. Disfruto de ellos cuando son dinámicos y alegres pero me cuesta engancharme cuando se ven abrumados por la voluptuosidad de su tristeza.
Martina es una mujer al borde de los treinta que tiene una depresión por la muerte de su hijo tras un embarazo psicológico. Después de que su prometido la deje tomándola casi por loca, se mudará a Luxemburgo donde el único trabajo que encuentra es respondiendo e-mails para una compañía que estafa online con las “maravillas” de la videncia. Martina comienza así un viaje interior, donde sus recuerdos del pasado la ayudarán a avanzar hacia el futuro. Habla más consigo misma que con los de fuera y se autoanaliza objetivamente, sin baños de dramatismo, para nadar a la superficie.
No puedo decir que me haya maravillado pues tanto análisis sobre sí misma a veces se me ha atascado. Es una mera cuestión de gusto personal. Sin embargo, me quedo con el buen sabor de boca de una narración ágil y un estilo muy bueno. Me pregunto con qué clase de personaje nos sorprenderá la próxima vez la autora.





Aprovecho para recordarles que se sortean 3 ejemplares firmados en el blog.
Autora: Viviana Fernández
Editorial: Ediciones Carena – Nº Páginas: 215
ISBN: 9788415324676 – Precio: 16,00€
Edad Recomendada: A partir de 18 años





Si las paredes de Riverton hablaran, o mejor dicho, sus criados, contarían una historia muy distinta de lo que la prensa publicó de aquella noche. ¿Qué llevó al joven poeta Robbie a suicidarse? ¿Qué hacían allí las hermanas Ashford como únicas testigos? ¿Y por qué dejaron de hablarse?
Probablemente muchos de ustedes conocerán a Sarah Gruen por la recientemente estrenada Agua para Elefantes. El manuscrito, que inicialmente fue rechazado, ha vendido ya unos 3 millones de ejemplares en todo el mundo, sin contar los tantos otros que han preferido ver su versión cinematográfica. El amor por los animales es el sello distintivo de Gruen en todas sus novelas incluida esta, su más reciente, La Casa de los Primates.
Me alegro que la blogosfera me haya descubierto a esta autora porque he salido de su lectura más que satisfecha. Melina Marchetta es el tipo de autoras en que no importa tanto lo que cuenta sino como lo cuenta. La historia de Francesca es lineal y sin demasiadas intrigas pero la forma de retratar al personaje, de darle vida y poner sobre el papel un comportamiento real me ha hecho devorar las páginas.
A Clay aún le cuesta entrar en clase sin mirar hacia allí. Hace tiempo que el pupitre de Hannah quedó vacío. Nadie sabrá nunca qué pasó con ella exactamente pero si eres uno de los trece desafortunados que recibirán sus cintas, tal vez llegues a comprender sus razones. Las trece razones que la llevaron a quitarse la vida.
