Ben y su amigo y álter ego Chon, son dos chicos californianos a los que les gusta la playa, las chicas y las fiestas. Quizás su única peculiaridad es su buena mano para el cultivo de marihuana, lo que los convierte en los camellos con el mejor producto de la ciudad. Este pequeño detalle hará que el Cártel de Baja se fije en ellos y los presione para quedarse con su negocio.
Esta es mi primera aproximación a las novelas del bueno de Wislow. Tengo que decir que ha sido una experiencia grata aunque con pegas. La novela está escrita a ritmo vertigionoso y utiliza una estructura que la asemeja a un guión de cine. Capitulos cortos y diálogos directos. No me disgusta pero entiendo que el autor podría haber extraído mucho más de la historía escribiendo de una forma mas tradicional. No hay nada que leer entre líneas. Solo la historia. Con eso basta.
Los personajes son más bien pocos y apenas se desarrollan. Se nos cuenta sobre su forma de ser y un poco de su pasado de forma breve pero, ¿cómo han llegado hasta aquí? ¿Qué van a hacer mañana? Extraemos algunos datos de forma breve pero poco más. Por el contrario la novela no se pierde en divagaciones extrañas ni pensamientos absurdos sobre la vida. Lo cual es de agradecer de vez en cuando.
Una novela pensada desde un primer momento para ser comercial, de fácil adaptación al cine (la película ya está en camino) corta y sin grandes ambiciones. Sin embargo, es directa y fácil de leer. Trata un tema controvertido como es el del narcotráfico, se vende como churros y es adictiva. Una buena manera de pasar la tarde sin complicaciones. A veces, apetece.





Nº páginas: 352 – Precio: 18,90€
Editorial: MR Narrativa – ISBN: 9788427037861
Editorial: Círculo de Lectores – Precio: 16,95€
Edad Recomendada: A partir de 18 años





Dawn ha vivido toda la vida renegando de lo que es y huyendo de su otra mitad. Pero cuando uno de sus pacientes, el imposiblemente atractivo y callado Noah, teme que su vida corra peligro mientras duerme, ella tendrá que afrontar que es una Pesadilla y que no le queda más remedio que llamar a las puertas del castillo de su padre, Morfeo, si quiere salvar la vida de Noah y vivir un felices para siempre.
No sé que pensar. ¿El libro es malo? No, no es eso. Esta tercera parte, sin ser excepcional, es pasable. Pero lo cierto es que decepciona. Quizás incluida en una publicación conjunta hubiera pasado desapercibida, pero publicada meses después, un servidor esperaba que la novela fuera un cierre redondo a la excelente historia que suponían los dos primeros tomos. Pero ni parece un cierre, ni es redondo, ni es nada de nada.
Morirse no estaba en los planes de Lucy pero hacerlo en unos baños públicos para hombres en Londres, definitivamente no estaba en su agenda. Mientras su asesino sigue libre, Lucy pasa las horas muerta (nunca mejor dicho xD) entre retretes con mal olor y hombres que hacen pis encima de sus zapatos. Por suerte, las cosas pueden llegar a cambiar el día que Jeremy entra en el baño y, ¡oh! ¡Puede verla!
Hace dos años que Hugo se marchó sin despedirse. Lucía creía que había algo especial entre ellos por eso, cuando vuelve a encontrar la última carta que intercambiaron, se decidirá por fin a buscarlo y saber qué fue de él. Lo que ninguno de los dos sabe es que su afición por lo oscuro les meterá de lleno en una pesadilla demasiado real para ser una leyenda urbana.
Emerson ha dejado de tomarse su medicación a espaldas de su hermano y progresivamente las visiones han ido regresando a su vida. El problema no es que Em les tenga miedo sino que no sabe distinguir esos fantasmas de la realidad. Su hermano ha buscado ayuda en los lugares más insospechados; chamanes, videntes y ahora Michael. ¿Tendrá él respuestas para lo que ve?