¿Quién pensaría que la vuelta de las vacaciones iba a ser tan ajetreada? Después de tan solo dos meses fuera, Aarón encuentra su vida patas arriba nada más pisar su casa madrileña. Para empezar, su novia, con la que lleva dos meses sin poder hablar, de pronto será la próxima superestrella de cine. Y su hermano, que se marchó de casa hace dos años, ha regresado con la cabeza igual de llena de ideas descabelladas. Leo quiere ser famoso, Aarón tiene que llegar hasta una famosa inaccesible y la música será el camino que los una a ambos para alcanzar lo que quieren.
Había tenido la suerte de catar los primeros compases de Play hará cosa de un año, pero no ha sido hasta ahora que he encontrado tiempo para leer íntegramente la última melodía literaria de Javier Ruescas. Ha sido para mí una lectura perfecta para los días calurosos que estamos teniendo por esta zona del planeta. Una narración ágil y unos personajes carismáticos son esencialmente lo que encontraremos en Play. Aarón y Leo son polos opuestos, a pesar de que a veces confundamos su voz (no solo en la historia sino también en el texto). El hermano menor es un chico tranquilo que busca una vida sencilla pero con un maravilloso don. El mayor, Leo, sin embargo, tiene la cabeza llena de castillos en el aire y fama. Es ese personaje al que le meterías un zapato en la boca y mandarías de vuelta a casa. La historia que ambos viven es para mí quizás el punto más flojo de la novela. En general el argumento de Play se me ha hecho demasiado convencional. El texto es ágil y entretenido pero no se sale de los parámetros del bien. Escuché a un sumiller decir hace algún tiempo que el rioja es un vino “sota, caballo y rey”. Sabes exactamente lo que esperar de él y no va a salir de ahí. Es un vino que está bien pero no aporta algo excepcional. Para mí Play es como ese rioja. Está bueno, es estupendo en cualquier comida pero en líneas generales no me sorprende.
¿Repetiría? Sin lugar a dudas descorcharía otra botella, ¡y que suerte la mía que sea el 9 de mayo! El rumbo que marcan las últimas cien páginas del libro me ha encantado y muero de curiosidad por saber lo que viene ahora. Se acabó la introducción, ahora necesito que comience el Show.





Editorial: Montena – Nº páginas: 509
ISBN: 9788484419471 – Precio: 16,95€
Edad Recomendada: A partir de 14 años










A pesar de no haber alcanzado aún la mayoría de edad, Josan apenas está saliendo de una depresión de dos años cuando, en unas vacaciones con su abuelo, descubre el cuaderno de Aroha. Ella, de algún modo, comparte su estado de ánimo y muchas de sus reflexiones sobre la vida. Cada página es un paso más para enamorarse de alguien que ya no está allí y no sabe si podrá encontrar.
Amy y Nick forman un matrimonio en apariencia perfecto hasta que el día de su quinto aniversario ella desaparece dejando tras de sí un rastro de sangre y muebles volcados. Desde ese momento, la vida Nick va tomando un oscuro rumbo hacia la cárcel. La policía lo tiene claro; el marido siempre es el culpable. ¿Es realmente posible que Nick haya matado a su esposa?
A tan solo unos días de cumplir los dieciséis y de su nombramiento como heredero a la corona del reino de las Tres Lunas, Malkiel necesita descubrir la verdad sobre la muerte de su madre. Sin embargo, su padre no permite que viaje hasta donde la reina perdió la vida y la única concesión que hará a su cumpleaños es que la música, prohibida desde la muerte de su esposa, invada las puertas de palacio durante la semana de celebración. Malkiel, inconformista y de inteligencia curiosa, buscará las respuestas por sí mismo, poniendo en peligro no solo su vida sino también el reino.