Esta es la primera novela no-autobiográfica que leo de Amélie Nothomb y lo cierto es que no me ha terminado de gustar y ha roto con mi buena racha nothombiana.
Blanche es una chica de dieciséis años que acaba de empezar la universidad. Nunca ha tenido amigos y su vida ha sido solitaria hasta que la popular Christa irrumpe en ella. Lo que parecía un cambio alegre en su monótona existencia se acaba convirtiendo en un suplicio pues Christa no solo acapara su espacio, la humilla y le roba el protagonismo ante sus padres sino que además poco a poco va minando psicológicamente a Blanche.
No tengo duda de que el motivo fundamental por el que no me ha gustado el libro es la protagonista. No soporto los personajes tan traumatizados e incapaces de avanzar. Blanche es una de esas chicas acomplejadas que hace a la ‘cabrona‘ de turno su mejor amiga. Al contrario que otros libros de la autora, aquí no hay lugar para el humor o la ironía en lo que le pasa a Blanche. El libro está demasiado centrado en sus cavilaciones y problemas. La protagonista desde luego no es Amélie y jamás bailaría desnuda donde primero se le ocurra pero tampoco parece tener instinto de superación. Además de esto, el final o, mejor dicho, la resolución, es precipitada y algo cogida con pinzas. Pero, además, lo que definitivamente me me dejó sin palabras son los dos últimos párrafos del libro. WHAT?! Releo, what?!, vuelvo a releer, ¿seguro que lo estoy entendiendo? No, va a ser que no.
Por lo demás, la precisión de palabras de Nothomb y el ritmo no fallan y son iguales a lo que nos tiene acostumbrados. Ágil e ingeniosa, siempre me llama la atención su manera sencilla de describir y contar en la misma frase.





Editorial: Anagrama – ISBN: 9788433970558 – Precio: 12,00€
Editorial: Quinteto – ISBN: 9788497110860 – Precio: 5,95€
Nº Páginas: 136 – Edad Recomendada: A partir de 18 años





En un nuevo paso para cumplir con su vocación de ser enteramente japonesa, Amélie Nothomb ha entrado a trabajar en la empresa Yumimoto. Con su dominio del idioma y su destreza para la redacción, la autora, protagonista de esta historia, tratará de demostrar que vale para ese puesto y mucho más. Sin embargo, la cadena de mandos y la visión cerrada de europeos retrasados que damos a los japoneses hacen que en lugar de ascender, Amélie caiga hasta lo más bajo.








