Currently browsing tag

Christopher Moore

Reseña: ¡Chúpate esa! ~ Christopher Moore

¡Chúpate Esa! (Foto: Elwen)

Permitidme decir aquí, si no lo he dejado ya claro, que en las últimas veinticuatro horas he visto suficientes miembros viriles desnudos, pálidos y decrépitos como para herir mi delicada psique para toda la eternidad, así que que nadie se extrañe si algún día me encuentran vagando por los páramos a medianoche con la mirada enloquecida y farfullando cosas sobre tetas albinas perseguidas por culos fofos, porque esas cosas pueden pasar cuando una ha sufrido un trauma.

Que el libro es malo, eso por descontado. No hay ni siquiera un argumento coherente sino una serie de sucesos absurdos que se encadenan y desencadenan para dar un final flojo y obviamente, como todo el libro, sin sentido. Pero que te vas a reír eso te lo puedo asegurar porque Christopher Moore se ríe absolutamente de todo, hasta de lo más vulgar. Si  además puede añadir algo sexual a la historia pues mejor, porque aquí el señor escritor no tiene pelos en los dedos y escribe tal cual le viene en gana. Y sin embargo gusta.

¡Chúpate Esa! continúa la historia de Jody, la vampiresa sexy que se había transformado en el libro anterior, Bloodsucking Fiends. Aunque hay numerosas referencias a la obra anterior (desconozco porqué la editorial decidió publicar en español el segundo y no el primero), no se echa especialmente en falta. En esta ocasión será a su novio Tommy a quien Jody transformará para tener compañía y que disfrute de los placeres del vampirismo. Pero la compañía se convierte en multitud cuando entran en escena la Princesa del Cheddar de Fond du Lac, los Animales, los polis Rivera y Cavuto, Elijah ben Sapir y Abby gótica-malhablada Normal. Muchos han comparado su humor ácido y absurdo con la obra de Pratchett, nada más lejos de la realidad. En primer lugar porque las historias de Moore se sitúan en la época actual y no en Mundodisco, y en segundo lugar porque uno es Sir Terry Pratchett y el otro utiliza un lenguaje infinitamente más prosaico. Sírvase de ejemplo;

– Tenéis que iros – les dije -. Mi novio está desnudo y se enfada si alguien ve su inmensa tranca.- Al decir esto miré fijamente a la pilingui azul, como diciendo-: Si, algunas confiamos lo suficiente en nuestra feminidad como para no necesitar tetas falsas para conseguir un tío con un aparato enorme.

En fin, que como segunda lectura, ligera y divertida está bien pero no esperes nada especial.