Ahí va una traducción no muy buena:
David Levithan
Boy meets Boy
Ahí va una traducción no muy buena:
David Levithan
Boy meets Boy
Paul siempre lo ha tenido fácil. Sabía que era gay antes incluso de conocer la palabra. En su comunidad la gente es perfectamente abierta y va a uno de los institutos más diversos que hayáis conocido jamás. Pero eso no quiere decir que no atraviese los mismos problemas que cualquier adolescente. Su última pareja, confusa consigo misma, lo rechaza y hace creer a todos que él forzó las cosas. Su mejor amigo tiene unos padres extremadamente religiosos que no le permiten ser quien realmente es. Y su mejor amiga ha empezado a salir con alguien que cada vez la aparta más de ellos. En mitad de todo este caos, Noah. Un chico sencillo, imaginativo y creativo que es completamente perfecto a los ojos de Paul pero a quien acabará haciendo mucho daño. Enredos y desenredos, amigos que son más que amigos pero que no son más que amigos, ex-novios que no saben lo que quieren y al final del camino el dulce Noah.
Tenía muchas ganas de volver a probar algo de David Levithan después de mi grata experiencia con A de Amor. Y debo decir que esta faceta más juvenil, y además su primera novela, no me ha decepcionado. En solo 185 páginas, Levithan condensa unas semanas de la vida de Paul, sus amigos, sus parejas y sus actividades. Es quizás un libro demasiado utópico, donde la condición sexual no es un tabú que aún hoy arrastramos y en la que el quaterback del equipo además de popular es una drag queen llamada Infinite Darlene (sí, confieso que Darlene me ha impresionado xD). No me hubiera importado ir al instituto de Paul, es más, me hubiera encantado contarme entre sus amigos porque a pesar de que mete la pata muy hasta el fondo, no deja de ser una persona maravillosa que lo da todo por sus amigos.
- Entonces, ¿crees que se sienta en el lado de la novia o en el del novio? – preguntó Joni después de la actuación.
- Creo que hoy en día la gente puede sentarse donde quiera – respondí
Un argumento sin complicaciones y una narración sencilla será lo que encontraréis entre las páginas de esta novelita. Pero también un puñado de fragmentos para atesorar y disfrutar. Personalmente este es uno de esos libros cortos que me encanta para endulzar mis tardes de domingo. Si alguno de vosotros se anima (de momento en inglés), espero que os haga pasar unas horas tan agradables como las mías.





David Levithan
A de Amor

«No sé si sabré explicarlo.»
Amor
El que David Levithan desgrana en cada página de esta novela. Hacia delante, hacia atrás. Como un diccionario de lo bueno y lo malo de una relación de pareja. Un abecedario de momentos. Dos sin nombres, que se conocen y comparten, que a veces son yo y otras tú, reales y equivocados.
Bello
Hay textos que no importan la historia que cuentan sino cómo la cuentan. Con fragmentos hermosos que te gusta marcar aunque luego acumulen polvo en tu estantería.
«A veces el deseo es aire; a veces el deseo es líquido. Y alguna vez, cuando todo lo demás es aire y líquido, el deseo se solidifica y el cuerpo es el imán que atrae su peso.»
Curiosos
Los pequeños fragmentos que componen esta historia. La estructura atípica; el ir y venir en el tiempo; el no saber cuál es el principio y cuál el final. Que no haya respuesta, ni desenlace sino ganas de volver a abrir la primera página e intentar de nuevo desenrollar la madeja y ponerla en orden. No lo hay. No importa.
Delicioso
Me he pasado la tarde escondiéndome del frío bajo una manta en el sofá, con la mejor de las compañías y con mi pareja. Me gustan estos libros que son como romper la dieta con un coulant calentito y doble de helado.
Elogio
Comprenderéis a estas alturas de la reseña que existen pocas formas de recomendar este libro. Es irreverente, inesperado, que cuenta poco pero cuenta mucho, sutil e imprevisible. Podría repasar el diccionario para seguir buscando elogios. No lo haré, por miedo a equivocarme.




