Alice había tomado una decisión. Todo iba a ir según lo planeado, a pesar de Peter, a pesar de Jack y a pesar de estar siempre rodeada de vampiros. Sin embargo, sus planes se vendrán pronto abajo y las cosas toman un rumbo peor del que tenía. ¿Conseguirá estar alguna vez con Jack? ¿Se resolverá su situación con Peter? ¿Y cómo afectará todo ello a su hermano Milo?
Lamento ser tan críptica a la hora de introduciros la segunda parte de Lazos de Sangre pero no quisiera estropearle la diversión a aquellas dispuestas a aventurarse en la saga. Hado se presenta como una excelente continuación para las que ya disfrutaron de Instinto. Adictiva, ágil, con una buena tensión sexual no resuelta entre el triángulo amoroso y con más dosis de vampirismo de por medio. La narración de Hocking no es elaborada, ni tiene giros argumentales inesperados. De hecho, he vuelto a tener esa sensación de déjà vu en partes de la trama. Sin embargo, es incuestionable lo mucho que me atrapan sus páginas. Culpa de ello la tienen los constantes cliffhangers a cada final de capítulo. Desde que abro el libro sé que va a ser un no parar hasta que cierre la contracubierta. Y menudo final nos espera. Algo precipitado pero que me ha vuelto a dejar a dos velas.
Sin embargo, no soy ciega, a pesar del buen rato que me haya aportado. Hocking no solo carece de un estilo cuidado y personal sino también escasea en coherencia. Hay cosas que me chirrían desde el primer libro y que en este no hacen más que volver a resaltar. La relación madre-hijos es alarmantemente nula, hasta el punto de hacer poco creíbles algunas situaciones. Por otro lado, Alice, la protagonista, perdió el sentido de la responsabilidad al nacer. No es que sea una adolescente con falta de madurez, es que tengo claro que no la va a desarrollar nunca. El instituto le importa menos que nada y cuando acude es para dormir (tampoco parece que nadie le llame la atención por ello). Básicamente no tiene vida más allá de las paredes de la casa de Jack y cuando está fuera de ellas entra en estado depresivo. De su única amiga mejor ni hablo, me siento vieja solo de pensar en el grado de marcha que le va a la chica. Los mejores, como siempre, Milo y Peter. Lo siento Jack pero en este libro te faltó chispa.
Sí, yo tampoco entiendo cómo habiendo resaltado tantas cosas negativas me sigue gustando la saga pero así es. Terrible. No tengo arreglo. Me leeré el tercero xD





Serie: Lazos de Sangre #2 (de 5)
Nº páginas: 319 – Precio: 16,95€
Editorial: Destino – ISBN: 9788408108771
Edad Recomendada: A partir de 14 años







Una adolescente irresponsable, dos chicos guapos y mucho dinero. El cóctel favorito de los vampiros, mezclado pero no agitado, será lo que Amanda Hocking nos sirva en Instinto, primer libro de la serie Lazos de Sangre.
Natalie ha deseado ser princesa de la Corte Palmetto desde que su vida cruzó al otro lado del río donde reside la clase alta. Ella y su novio Mike están destinados a ello, toda la red de cotilleos está controlada y nada podría estropear semejante sueño excepto Justin Balmer. Él, su dinero y su innegable carisma podrían robarle la corona a Mike así que cuando a Nat se le presenta la oportunidad de dejarlo en ridículo no la desaprovecha y lo hará a lo grande. Pero lo que jamás se imaginará es que J.B. aparecerá muerto a la mañana siguiente de dejarlo atado a un árbol, ebrio y vestido de mujer.
Probablemente a estas alturas no os contaré nada nuevo de Almas Gemelas; una trilogía que, felicidades por mi parte, Planeta decidió compilar en un solo libro. El argumento tampoco tiene grandes secretos cuando la película ya ha pasado por todos los cines: una chica, normal, un chico, paranormal, y un amor imposible. Cuando tienes un esquema tan básico y tan manido, lo mejor que la autora puede hacer es aportar algo más, un final que te sorprenda o unos personajes chispeantes. Sin embargo, Elizabeth Chandler escribió sobre Ivy y Tristan allá por los 90 cuando el mundo no se había cansado de las protagonistas con un cero en personalidad, los chicos preocupados hasta la insensatez y los malos que se huelen a kilómetros de distancia. Almas Gemelas es, para mí, sin lugar a dudas uno de esos libros más.
Las distopías han llegado para quedarse y sentarse sobre el féretro de los vampiros. Juntos, con su preciosa portada minimalista, será una más del elenco de historias que ya tenemos en las estanterías y que con seguridad aumentarán próximamente.