(Y que problablemente
no deberíamos haber hecho)
Por casualidades (muy casuales) de la vida, el padre de April consigue un trabajo en otra ciudad, dejándola a vivir sola con su mejor amiga y una gran asignación mensual. Los motivos por los que ha logrado el gran sueño adolescente será mejor que os lo cuente ella porque lo primero que descubriremos es que nuestra protagonista despierta en la cama junto a un chico que no es su novio y en una casa con resaca de la mayor fiesta de todos los tiempos. Malas noticias; su padre llega en 15 minutos y alguien tiene que contarnos cómo hemos llegado a este estado. 2 adolescentes + una gata llamada donut + 1000$ mensuales – padres x 1 montón de chicos = 10 cosas por las que yo mataría a una hija.
Diez cosas que hicimos se me antoja como una novela más propia del verano que del frío que estamos pasando estas semanas, cuando lo que busca nuestro empanamiento solar es mero entretenimiento. La lectura es ágil y el argumento probablemente sea el sueño de toda adolescente. La historia se centra en un par de personajes estereotipados que se van metiendo en una locura tras otra hasta que se ven al borde del desastre. Cómo saldrán del lío en el que se meten durante el prólogo será lo que nos espolee a lo largo de la lectura. ¿Que hace April en la cama con otro? ¿La arrestará su padre de por vida cuando descubra que se ha saltado todas sus normas?
Personalmente se me ha hecho demasiado… chick-lit. Esperaba algo más de humor y un poco, solo un poco, de evolución en el personaje. No voy a hablar de lo inverosímil que es la situación de entrada pero sí que esperaba que la autora explotara más el personaje de April, que resaltara no solo la diversión de vivir sola sino el aprendizaje. He estado a punto de darle algo menos de nota pero sería muy subjetivo dado que el género no del todo de mi gusto y la lectura ha sido bastante entretenida.





Nº páginas: 401 – Precio: 14,50€
Editorial: Alfaguara LIJ – ISBN: 9788420410074
Edad Recomendada: A partir de 14 años








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